Historico por Tag: fragmento

Un barrio

11 Abr

A continuación, os incluimos un adelanto del relato “Un barrio” que se incluirá en nuestro libro de relatos. ¡Esperamos que lo disfrutéis!

Como todos los chavales del barrio, yo estuve esperando a mi suicida durante años, y cuando finalmente llegó, me encontraba en el colegio. Después de varias intentonas, el del noveno por fin se había escurrido de la vigilancia de sus hermanos y cuñada, y se había arrojado al patio trasero del edificio. Cayó sobre tierra húmeda. «Se reventó por dentro», dijo mi abuela, es decir, que no sangró. Mi tía, que vivía en el bajo, y cuya ventana de la cocina daba al patio sí pudo oír el golpe seco del vecino contra la tierra.
—Fue como el ruido de un objeto muy pesado, como un barril —dijo.
Había perdido mi oportunidad de encontrarme cara a cara con el suicida que me sacaría del anonimato, sin embargo, no lo lamenté demasiado. Años más tarde pensé que, al tratase de un vecino mío, al que no conocía personalmente pero al que quizá si pudiera identificar, habría supuesto una experiencia muy desagradable. Perdí mi oportunidad pero en el barro del patio quedaron tres huellas que permanecieron visibles por mucho tiempo antes de que las sucesivas lluvias y los hierbajos las fueran ocultando lentamente. Siempre que bajaba a la calle desde mi casa echaba un vistazo a las marcas que el suicida dejó. Desde la ventana de la escalera, me acordaba del tipo que se tiró y volvía a mis asuntos.
Cuando su cuerpo encontró el suelo, su cadáver estaba encogido sobre las rodillas con la cabeza por delante. Por eso había tres huellas. Ahora pienso si mi vecino no estaría rezando justo antes de tropezar con la muerte.